jueves, 28 de mayo de 2009

La investigación revela un papel lipotrópico más amplio.

Por: Dra. Beatriz Mtz.

A las grasa y a las sustancias parecidas a las grasas presentes en nuestros cuerpos, incluyendo el colesterol, se les hace referencia de manera amplia como lípidos. Los lípidos desempeñan muchas funciones importantes:

- Suministran los materiales de los que están formados las membranas celulares.
- Son metabolizados en forma de energía o almacenados para satisfacer necesidades de energía futuras.
- Mantienen a la piel suave y flexible
- Contribuyen a la actividad glandular saludable
- Nos aíslan del frío excesivo; y
- Proveen de acojinamiento y protección los órganos internos.

Los lípidos deben ser transportados por todo el cuerpo a través de nuestra sangre antes de poder ser utilizados para estas funciones. Como la sangre es básicamente agua, los lípidos deben ser dispersados transformándolos en partículas finas y mantenerse en estado de emulsión de modo que puedan fluir en el torrente sanguíneo libremente. Las lipoproteínas son las sustancias que transportan a las partículas lípidas finas en la sangre, y los factores lipotrópicos son esenciales para su síntesis.

A principios de la década de 1930, los investigadores comenzaron a interesarse en las funciones y los mecanismos de los factores lipotrópicos. Los investigadores creían que estos factores eran necesarios para la movilización de la grasa a partir del hígado y otros tejidos que almacenan grasa. En diversas pruebas de laboratorio demostraron que, de hecho, éste era el caso. Estos científicos pudieron ver que la grasa, por ejemplo, se acumulaba en los hígados de animales experimentales que presentaban una deficiencia de factores lipotrópicos tales como la colina.

Ya desde 1979 se introdujo el concepto de la suplementación alimenticia en Estados Unidos a base de factores lipotrópicos.



Si quieres más articulos como este. Suscribete a mi blog por Email… es Gratis!

No hay comentarios:

Publicar un comentario